Por Fernanda Padilla
San Luis Potosí.- El Congreso del Estado de San Luis Potosí aprobó con 25 votos a favor, cero abstenciones y cero votos en contra el dictamen de la reforma para reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas. No obstante, la modificación no será inmediata, ya que su entrada en vigor se prevé hasta después del año 2030 y contempla una implementación gradual, además de que no garantiza dos días de descanso obligatorios y reduce el costo de las horas extras.
La bancada de Morena se manifestó a favor del dictamen al señalar que México ha registrado un retroceso frente a otras naciones donde la conciliación entre la vida familiar y laboral se ofrece de manera más equilibrada.
El diputado César Lara explicó que se propuso una aplicación gradual a lo largo de cinco años, con el objetivo de dar certeza a los empresarios y evitar un desequilibrio en la economía estatal.
Por su parte, el legislador Crisógono Pérez López indicó que la reducción de horas busca que los trabajadores “trabajen mejor y más felices”, y sostuvo que avanzar hacia una jornada de 40 horas permite alinearse con estándares internacionales.
En tanto, el congresista Roberto García y su compañera de bancada Jeanine García subrayaron que la voz del pueblo debe ser reconocida “por las 40 horas y por la dignidad del pueblo trabajador”.
El diputado Marco Gama recordó que desde 2016 se ha impulsado la jornada de 40 horas y dos días de descanso. Señaló que actualmente las familias dependen del ingreso de todos sus integrantes y que exigir jornadas extensas deja poco tiempo para la convivencia. “Un día de descanso no es suficiente”, afirmó.
Añadió que la reforma aprobada no garantiza dos días de descanso y abarata las horas extra, además de que su entrada en vigor hasta 2030 implica que los beneficios reales aún tendrán que esperar cinco años.
El diputado Fernando Gámez puntualizó que la reducción de la jornada laboral es una deuda histórica, al advertir que “un trabajador agotado no es un trabajador productivo”.
La diputada Sara Rocha consideró que es momento de saldar de manera efectiva la deuda con los trabajadores y no reducir progresivamente dos horas cada año. “Dénmelos de vida”, enfatizó, al referirse a los tiempos de descanso.
En el mismo sentido, la legisladora Frinne Azuara reiteró que la reforma establece que por seis días de trabajo corresponde uno de descanso, por lo que no se garantizan dos días.
“Acabemos ya con la sociedad cansada; México tiene una de las jornadas laborales más largas”, expresó, al tiempo que aseguró que respaldará cualquier modificación que fortalezca los derechos humanos de la fuerza laboral.
Finalmente, el diputado Rubén Guajardo destacó que también debe considerarse el tiempo de traslados, que no se contabiliza dentro de la jornada laboral, así como la carga de trabajo. “40 horas sí, con futuro emprendedor; 40 horas sí, con aguinaldo íntegro”, concluyó.



