12 marzo, 2026

Seahawks se imponen a Patriots y conquistan el Super Bowl LX

Seattle escribió otra página dorada en su historia al imponerse 29-13 a los New England Patriots en el Super Bowl LX, un partido que dominó con inteligencia, disciplina y una defensiva que nunca permitió que el rival se metiera de lleno al juego. Sin necesidad de fuegos artificiales, los Seahawks construyeron su victoria a base de control del reloj, presión constante al mariscal rival y efectividad en los momentos clave.

Desde el arranque, el equipo de la NFC dejó claro que su plan pasaba por desgastar a la defensiva de los Patriots. Sam Darnold administró con calma la ofensiva, Jason Myers respondió cada vez que fue llamado a sumar puntos y Kenneth Walker inclinó el campo con carreras largas que rompieron la resistencia de Nueva Inglaterra. Mientras tanto, Drake Maye fue acosado una y otra vez por la presión defensiva de Seattle, lo que limitó seriamente la producción ofensiva de los Pats.

El segundo tiempo confirmó la superioridad de los ‘Halcones Marinos’. La defensa se cerró en la zona roja, provocó entregas de balón y terminó por inclinar definitivamente el partido con una intercepción devuelta para touchdown, golpe del que los Patriots ya no pudieron recuperarse. Cada error de Nueva Inglaterra fue castigado por un Seattle paciente, que supo cuándo acelerar y cuándo enfriar el ritmo del encuentro.

Aunque los Patriots encontraron el end zone en el último cuarto y pelearon hasta el final, el daño ya estaba hecho. Seattle manejó el reloj con oficio, cerró los espacios y celebró en el emparrillado la conquista de su segundo Trofeo Lombardi, confirmando que su fórmula de defensa sólida, juego terrestre poderoso y toma de decisiones oportunas sigue siendo receta de campeón.