Reconoce #SS contribución a la salud pública de los médicos veterinarios

Este 24 de abril se conmemora el Día Mundial del Veterinario.

Se encargan del diseño de estrategias y acciones para evitar enfermedades como la rabia, rickettsiosis, leptospirosis, entre otras.

Tres cuartas partes de las enfermedades actuales que afectan al ser humano en el mundo son de origen animal.

 San Luis Potosí, SLP. – Con motivo del Día Mundial del Veterinario, que se conmemora cada año el último sábado de abril, los Servicios de Salud en el Estado hacen un reconocimiento a su labor, tanto en el ámbito público como privado, y a su contribución vital a la salud de los animales, su seguridad alimentaria, comercio seguro de productos y subproductos y la protección de la salud pública.

Las y los médicos veterinarios tienen en sus manos la responsabilidad de diseñar estrategias y campañas para evitar enfermedades que transmiten los animales a los seres humanos, como, por ejemplo, la rabia o brucelosis, rickettsiosis, leptospirosis, teniasis/cisticercosis y toxoplasmosis, entre muchas otras.

Más del 60 por ciento de las enfermedades que afectan al ser humano en la actualidad, son de origen animal; el 75 por ciento de los patógenos emergentes y 3 de cada 5 nuevas enfermedades en el mundo vienen de los animales, de ahí que las y los médicos veterinarios zootecnistas juegan un papel importante para la prevención y control de los reservorios y para evitar el contagio a seres humanos.

La mayoría de las personas conoce a las y los veterinarios como los “médicos de los animales” para mascotas, ganado, caballos y una diversa variedad, pero también participan activamente en todo el mundo en la educación, en el uso responsable de medicamentos para los animales, en la vigilancia para detectar y diagnosticar enfermedades, y en la protección del medio ambiente.

En México el Día del Médico Veterinario se celebra el 17 de agosto, cuando en 1853 el Presidente de México, Antonio López de Santa Anna, expide un decreto para el establecimiento de una Escuela de Veterinaria, agregada a la Escuela de Agricultura (que existía en el Colegio Nacional de San Gregorio), ambas escuelas llevarían el nombre de Colegio Nacional de Agricultura, estableciéndose la Primera Escuela de Veterinaria en el País y en el Continente.