
San Luis Potosí, SLP.- Luego de dos sexenios, el salón de planos del Congreso del Estado volvió a presenciar una comparecencia de un gobernador de San Luis Potosí, Zapatos boleados, traje impecable y una sonrisa que se escondía en memorizar y dar gusto a la peticiones de los diputados fue como apareció en punto de las 10:00 de la mañana Juan Manuel Carreras López, “como en su casa”, un saludo afectuoso a los del PRI, un cordial a los de Morena, aparente gusto por los del PAN y un peculiar abrazo a Sonia Mendoza, presidenta del Congreso del Estado.
Luego de 10 breves minutos de saludos y aplausos, el gobernador Carreras subió a tribuna, com papeles en mano, una botella de agua y su incondicional Edmundo Torrescano, Juanito se paró frente a los legisladores para esperar ser fusilado, incluso, con una presencia total de su gabinete, abarrotaron el salón de plenos. Unos pocos de cultura por aquí, otros pocos de la Secretaría del Trabajo, en primera fila mis “funcionarios favoritos”, en segunda fila policías vestidos de civil, nada podía salir mal.

Afuera, muchos de los funcionarios esperaban entrar a tan anhelado evento que esperaba la ciudadania, pero curiosamente, los que menos pudieron entrar fueron los ciudadanos pues el titular de la dependencia, la secretaria y la secretaria de la secretaria abarrotaron el lugar. Ahí donde por transmisiones en vivo y redes sociales, los ciudadanos pudieron presenciar de “ una comparecencia a modo”, ya que hasta el mismísimo Edgardo Hernández Contreras de tipo tibio en su preguntar y Carreras, como buen orador, confundió y evadió las preguntas de los ciudadanos con cifras, promesas y una que otra comparación con el gobierno federal.
“A ver, vamos trabajando, a ver hay que hacer sinergia, a ver, es trabajo de todos, a ver aquí y a ver allá”, fue lo más escuchado por Juanito durante su comparecencia que a obvios ojos, Beatríz Benavente aplaudió, Martín Juárez enmmutó, Sonia Cuestionó y el de la petición, Eugenio Govea Arcos refutó, pero casi todos cuestionaron al gobernador para “quedar bien con los potosinos”.

Después de tres horas de preguntas, de gritos entre el polémico Jose Luis romero Calzada “Tekmol” y Refael Aguilar Fuentes Chiquilín”, dieron un toque de “rivalidad entre rojos y amarillos, entre lo bueno y lo malo y porqué no, entre lo tibio y lo sensato. Un Jaime Ernesto Pineda embelesado en su celular, un Raúl Alanis inquieto, tres veces se levantó al baño, se paraba y se sentaba pero no apretaba atención alguna al tema que le competía.
Así transcurrió una comparecencia que muchos esperaban, pocos aprobaron y casi a nadie convenció pero ya se cumplió, ya se conoció y Juanito ya pasó.



